
INCLUYE: Vuelos internacionales y nacionales · Traslados privados ·
Alojamientos · Entradas · Travesía en 4x4 · Guías locales y coordinadores uruguayos
La Ruta de la Seda: Un viaje a lo desconocido
En 2024 viajamos más de dos meses por Uzbekistán, Tayikistán y Kirguistán. Fue una experiencia transformadora e inesperada: íbamos con las expectativas que implica un viaje a lo desconocido, pero jamás imaginamos encontrar algo así de impresionante. Desde lo histórico, cultural, humano y paisajístico, fue mucho más de lo que soñamos y estos países se metieron en el top de nuestros destinos favoritos.
Viajamos lento, dando tiempo a que las sorpresas aparecieran: que la historia nos conquiste, que los paisajes nos vuelen la cabeza, pero sobre todo que la gente de cada pueblo nos invite a ser parte de su vida, por lo menos por un rato. Fuimos sin apuro, para conocer mucho y poder condensar lo mejor de la experiencia en un viaje que podamos hacer junto a otros, en una cantidad de días realista para los tiempos de la mayoría.
Con todas esas vivencias en nuestra memoria decidimos invitarlos a sumarse por 24 días a este viaje a lo desconocido, respetando nuestra impronta y siendo justos con lo que vivimos en estos países. El viaje que proponemos es único e incomparable. Recorre lo principal de la Ruta de la Seda en Uzbekistán, atraviesa Tayikistán desde su capital hasta la cordillera del Pamir (junto a una familia tayika muy especial) y conoce Kirguistán a través de sus principales atracciones y amigos que viven allí.
No es un viaje, es una locura; tan es así, que ni siquiera comienza en el aeropuerto: la aventura comienza en Uruguay.
Previo a la partida organizaremos una comida introductoria con una familia de Tayikistán que vive en Montevideo, los Nazaramonov. Un día cenaremos en la casa de Gulnor y Salim en Uruguay y al poco tiempo estaremos compartiendo la misma comida con su madre, sus hermanos y sus tíos en dos zonas distintas de Tayikistán.
Cuando armamos este viaje decidimos hacerlo de una manera única y generar una experiencia imposible de replicar. Sinceramente, no hay una manera mejor de conocer estos países que hacerlo con nosotros y con ellos: con las personas que nos esperan en cada país.
Visitaremos desde las capitales hasta pueblos abandonados, pasando por ciudades chicas, aldeas y la frontera con Afganistán. Viajaremos en transporte público, dormiremos en hoteles, posadas y alojamientos familiares: es un viaje de cercanía a una realidad lejana.
Si estás buscando la aventura más apasionante de tu vida, no dudes en sumarte.
OCHO MÓDULOS, UN VIAJe
NUESTRO EQUIPO
Conocemos profundamente el destino y a quienes trabajan junto a nosotros. Trabajamos con familias locales y amigos que viven en cada sitio. Muchos de ellos no pertenecen al circuito turístico, nos comparten un poco de su vida, a cambio de un poco de las nuestras.
Nuestros compañeros de viaje son nuestros amigos, conocemos sus historias, las de sus comunidades y pueblos. Si bien no hablan español, la conexión a la que llegamos con ellos es única.
_edited.jpg)
INFORMACIÓN EXTRA
SEGURIDAD
Desde el punto de vista de la seguridad cotidiana (robos, estafas, acoso) Uzbekistán, Tayikistán y Kirguistán son 100% seguros. No vivimos ni conocemos malas experiencias al respecto y cuando lo hablamos con locales nos expresan que jamás escucharon casos de este tipo de inseguridad. Son países híper seguros.
En cuanto a la seguridad vinculada a conflictos, no hubo actividad de grupos ni hay una preocupación sobre este tema en ningún sitio de los que vamos a visitar.
Es una idea que resulta difícil de asimilar por la zona que visitaremos y lo que estamos acostumbrados a escuchar pero nosotros estuvimos mucho tiempo ahí y realmente no se respira ni un mínimo de preocupación al respecto, nadie percibe que haya una posibilidad de ataque en estos países.

Un viaje de cercanía a una realidad lejana
Viajamos a una parte del mundo que vive fuera de todo, que quedó escondida, a la sombra de la historia.
Nos vamos a Uzbekistán, Tayikistán y Kirguistán, tres países diferentes entre sí pero con mucho en común: una cultura y hospitalidad fascinante, gente maravillosa, historias y paisajes que realmente no vas a poder creer.
Las personas de cada país hacen a nuestro viaje, por eso iremos tras experiencias únicas junto a ellos. En esos encuentros, en esas casas de gente común, sucederá la magia: ahí entenderemos su esencia, su cultura. Ahí entenderemos su gastronomía, conoceremos sus sueños y su historia: viajar es compartir.
Pero además de personas, vamos a conocer sus ciudades (las más grandes y las más pequeñas), poblaciones rurales y pueblos perdidos.
Vamos a meternos en mercados súper particulares (el más increíble de todos queda en la frontera con Afganistán), vamos a comer platos típicos en bares callejeros y restaurantes locales, vamos a hacer playa, montaña, travesías y kilómetros de rutas que parecen postales.
Vamos a vivir la aventura en su máxima expresión, uno de los viajes más especiales, hermosos y locos de todos.
VIajamos para atesorar esta joyita perdida, para conocer vidas que parecen salidas de cuentos o pasar unas horas con gente de otro mundo, pero que vive en el mismo que nosotros.
En 24 días descubrirás un pedazo de mundo que nunca imaginaste conocer, gente increíble y una belleza natural imposible de describir.
No es un viaje más, es la aventura más increíble de tu vida.
